Mi padre necesita ayuda en casa: cuidadora a domicilio
Mi padre necesita ayuda en casa: cuidadora a domicilio acompaña a las familias que ya ven una necesidad concreta y quieren saber cómo empezar.
Definimos la rutina, el horario y las tareas cotidianas antes de buscar perfiles. La familia podrá entrevistar y contratar directamente a la cuidadora que considere adecuada.
Nuestra selección, presentación de candidatas y orientación son gratuitas, sin cuotas ni permanencia. Estamos preparando el servicio. Por ahora podemos orientarte por WhatsApp; todavía no presentamos candidatas.
Lo que queremos cuidar contigo
Escucha
Escuchar a la persona mayor y a la familia.
Claridad
Explicar la modalidad y las condiciones antes de decidir.
Respeto
Respetar hábitos, preferencias y autonomía.
Cuando un padre empieza a necesitar más ayuda, la familia suele repartirse llamadas y visitas sin un plan. Nuestro objetivo es convertir esa preocupación en una solicitud ordenada de cuidado a domicilio, con condiciones claras y sin promesas de disponibilidad inmediata.
Qué organizar cuando tu padre necesita ayuda en casa
Por horas
Horario acordado-
Apoyo durante un horario acordado para compañía, higiene, comidas u otras tareas cotidianas. La duración y los días se ajustan a las necesidades de la familia y a la disponibilidad; la modalidad no implica atención continua.
-
Mañanas o tardes según lo acordado
-
Días y tareas definidos de antemano
-
Apoyo adaptado a cada rutina
Interna con pernocta
Jornada y descansos-
La cuidadora pernocta en el domicilio. Esto no significa trabajar día y noche: hay que acordar jornada, descansos y tiempos de presencia, y organizar los relevos que la persona mayor necesite.
-
Pernocta y jornada diferenciadas
-
Descansos y espacio personal
-
Relevos cuando sean necesarios
Qué conviene concretar antes de contratar
La conversación empieza por lo práctico: compañía, comidas, citas, movilidad cotidiana y momentos en los que tu padre necesita apoyo. Si existe una necesidad sanitaria, debe atenderla el profesional correspondiente.
Rutinas y compañía
Acordar los momentos de compañía y apoyo cotidiano.
Comidas y compras
Definir qué ayuda práctica se necesita en la casa.
Citas y recados
Concretar acompañamientos y desplazamientos acordados.
Movilidad cotidiana
Describir el apoyo habitual sin prometer atención sanitaria.
Horarios familiares
Anotar cuándo la familia está disponible y cuándo necesita relevo.
Descansos
Dejar claros los descansos y los límites de la jornada.
Comunicación
Acordar cómo se informará a la familia de la rutina y las incidencias.
Preferencias
Escuchar los hábitos y preferencias de la persona mayor.
Cómo te ayudaremos a ordenar la búsqueda
Conocer las necesidades
Cuando abramos, recogeremos localidad, horario, tareas cotidianas y preferencias de la persona mayor y su familia.
Valorar perfiles disponibles
Revisaremos la experiencia y la disponibilidad de los perfiles compatibles. Explicaremos las condiciones por escrito antes de iniciar la búsqueda, sin prometer un número fijo de candidatas.
La familia decide y contrata
La familia entrevistará y contratará a la cuidadora elegida. La gestoría laboral será opcional y tendrá sus propias condiciones, informadas antes de contratar.
Una decisión con las cosas claras
Prepara la información básica de tu padre y de la casa. Así podremos orientarte hacia una cuidadora interna, por horas o de otra modalidad cuando corresponda.
Qué revisaremos en los perfiles
Experiencia y disponibilidad
Cuando el servicio esté abierto, recogeremos la experiencia relacionada con el cuidado, la disponibilidad y las preferencias de cada candidata. Distinguiremos la información declarada de la comprobada.
Referencias y formación
Revisaremos las referencias y la documentación pertinente que puedan aportarse, con la información y los permisos necesarios. Cada perfil indicará qué datos se han podido comprobar.
Compatibilidad y decisión familiar
Contrastaremos horario, tareas y preferencias con los perfiles disponibles. La familia entrevistará a las candidatas y decidirá libremente si contrata a alguna. Participar será gratuito para las cuidadoras.
Antes de elegir una cuidadora
Empieza por lo cotidiano: compañía, higiene, comidas, movilidad y apoyo en casa. Escuchar los hábitos y preferencias de la persona mayor ayuda a concretar qué necesita y qué tareas hay que acordar.
Necesidades cotidianas
Define los días, la jornada y los descansos. Si hace falta apoyo durante la noche o los fines de semana, habrá que organizarlo expresamente; una sola cuidadora no cubre una atención continua.
Horarios y relevos
Antes de contratar, revisa por escrito tareas, condiciones y quién asume cada obligación. En el modelo que preparamos, la familia elegirá y contratará directamente a la cuidadora; la gestoría será opcional.
Contratación clara
NUESTRO ADN
MISIÓN: ayudar a las familias a organizar el apoyo que necesitan sus mayores en casa, escuchando sus preferencias.
VISIÓN: hacer más sencillo comparar opciones y entender los costes, con información clara y trato cercano.
VALORES: cariño, honestidad, respeto, responsabilidad y transparencia.