Cuidadora para familias que trabajan y no pueden cuidar a una persona mayor

Cuidadora para familias que trabajan y no pueden cuidar a una persona mayor ayuda a ordenar una cobertura compatible con la jornada laboral.

Se puede valorar apoyo por horas, turnos de día, noches o fines de semana. La familia define las condiciones y contrata directamente a la cuidadora elegida.

Nuestra selección, presentación de candidatas y orientación son gratuitas, sin cuotas ni permanencia. Estamos preparando el servicio. Por ahora podemos orientarte por WhatsApp; todavía no presentamos candidatas.

Antonio y Concha, los abuelos que inspiraron Cuidadora en Casa
Antonio y Concha, nuestros abuelos

Lo que queremos cuidar contigo

Escucha

Escuchar a la persona mayor y a la familia.

Claridad

Explicar la modalidad y las condiciones antes de decidir.

Respeto

Respetar hábitos, preferencias y autonomía.

Muchas familias intentan encajar el cuidado entre reuniones, desplazamientos y responsabilidades propias. Una buena búsqueda empieza cuando se pone ese horario por escrito.

Cuidado de una persona mayor cuando la familia trabaja

Por horas

Horario acordado
  • Apoyo durante un horario acordado para compañía, higiene, comidas u otras tareas cotidianas. La duración y los días se ajustan a las necesidades de la familia y a la disponibilidad; la modalidad no implica atención continua.
  • Mañanas o tardes según lo acordado
  • Días y tareas definidos de antemano
  • Apoyo adaptado a cada rutina

Interna con pernocta

Jornada y descansos
  • La cuidadora pernocta en el domicilio. Esto no significa trabajar día y noche: hay que acordar jornada, descansos y tiempos de presencia, y organizar los relevos que la persona mayor necesite.
  • Pernocta y jornada diferenciadas
  • Descansos y espacio personal
  • Relevos cuando sean necesarios
CON PERNOCTA

Qué conviene concretar antes de contratar

El horario laboral debe traducirse en momentos concretos: entrada y salida, comidas, tardes, noches o fines de semana. No se trata de prometer una presencia continua, sino de cubrir lo que realmente falta.

Rutinas y compañía

Acordar los momentos de compañía y apoyo cotidiano.

Comidas y compras

Definir qué ayuda práctica se necesita en la casa.

Citas y recados

Concretar acompañamientos y desplazamientos acordados.

Movilidad cotidiana

Describir el apoyo habitual sin prometer atención sanitaria.

Horarios familiares

Anotar cuándo la familia está disponible y cuándo necesita relevo.

Descansos

Dejar claros los descansos y los límites de la jornada.

Comunicación

Acordar cómo se informará a la familia de la rutina y las incidencias.

Preferencias

Escuchar los hábitos y preferencias de la persona mayor.

Cómo te ayudaremos a ordenar la búsqueda

Conocer las necesidades

Cuando abramos, recogeremos localidad, horario, tareas cotidianas y preferencias de la persona mayor y su familia.

Valorar perfiles disponibles

Revisaremos la experiencia y la disponibilidad de los perfiles compatibles. Explicaremos las condiciones por escrito antes de iniciar la búsqueda, sin prometer un número fijo de candidatas.

La familia decide y contrata

La familia entrevistará y contratará a la cuidadora elegida. La gestoría laboral será opcional y tendrá sus propias condiciones, informadas antes de contratar.

Una decisión con las cosas claras

Indica los días y franjas en los que trabajas y la rutina de la persona mayor. Con eso se puede orientar la modalidad de apoyo.

Qué revisaremos en los perfiles

Experiencia y disponibilidad

Cuando el servicio esté abierto, recogeremos la experiencia relacionada con el cuidado, la disponibilidad y las preferencias de cada candidata. Distinguiremos la información declarada de la comprobada.

Referencias y formación

Revisaremos las referencias y la documentación pertinente que puedan aportarse, con la información y los permisos necesarios. Cada perfil indicará qué datos se han podido comprobar.

Compatibilidad y decisión familiar

Contrastaremos horario, tareas y preferencias con los perfiles disponibles. La familia entrevistará a las candidatas y decidirá libremente si contrata a alguna. Participar será gratuito para las cuidadoras.

Antes de elegir una cuidadora

Empieza por lo cotidiano: compañía, higiene, comidas, movilidad y apoyo en casa. Escuchar los hábitos y preferencias de la persona mayor ayuda a concretar qué necesita y qué tareas hay que acordar.

Necesidades cotidianas

Escuchar y acordar

Define los días, la jornada y los descansos. Si hace falta apoyo durante la noche o los fines de semana, habrá que organizarlo expresamente; una sola cuidadora no cubre una atención continua.

Horarios y relevos

Organizar el apoyo

Antes de contratar, revisa por escrito tareas, condiciones y quién asume cada obligación. En el modelo que preparamos, la familia elegirá y contratará directamente a la cuidadora; la gestoría será opcional.

Contratación clara

Decidir con información

NUESTRO ADN

MISIÓN: ayudar a las familias a organizar el apoyo que necesitan sus mayores en casa, escuchando sus preferencias.

VISIÓN: hacer más sencillo comparar opciones y entender los costes, con información clara y trato cercano.

VALORES: cariño, honestidad, respeto, responsabilidad y transparencia.

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